martes, 10 de noviembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Resulta evidente, aún antes de leer el texto, que la respuesta es un rotundo no, sin embargo vale la pena reflexionar, no en el sentido que la mayoría de las personas da a este concepto como sinónimo de pensar, pues en el contexto de la práctica docente implica una gran diferencia, puesto que se trata no sólo de pensar en lo que hacemos sino de reflexionar sobre la situación, los objetivos, los medios, los recursos, los resultados y sobre todo en nuestras acciones, para a partir de la reflexión poder anticipar nuevos escenarios y prepararnos permanentemente para poder transformar nuestro quehacer docente. Para ello es indispensable tener firmes los conceptos que se relacionan con nuestra labor y sin duda alguna uno de los más importantes es el de aprendizaje.
Es importante recordar lo que menciona Moreno (1997) "A través de la interacción con otras personas, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo (ECRO) mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general. Este esquema es algo así como el cristal a través del cual percibimos la realidad y le damos un significado y matiz propios". Es evidente que este ECRO se forma y modifica a lo largo de la vida y que uno de los fines del aprendizaje es la formación y reestructuración del mismo, por lo que no se puede observar o medir el grado de aprendizaje con base a unas simples preguntas, pues cada individuo es esta ubicado en un contexto diferente.
Si consideramos la definición de Vargas (2005) sobre que el aprendizaje es la acción la que moviliza la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad al momento en que los procesos de asimilación-acomodación tienen lugar en tanto construcción del conocimiento, es indudable que no existe pregunta alguna, sobre cualquier contenido, que pueda medir el grado de organización de los esquemas de cada individuo.
A la luz de lo antes expuesto debemos reflexionar sobre el concepto de aprendizaje cosiderando las multiples facetas que encierra y recordar que en el marco de la Reforma Integral de la Educación Media Superior este concepto esta ligado al de competencias entendidas como (ITESO, 2005) “la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos” , y nuevamente resulta evidente que no existe pregunta alguna que pueda medir el avance en el desarrollo de competencias.

Bibliografía.

Moreno López, Salvador (1997), "La experiencia interna del maestro: un aspecto descuidado en la formación de profesores universitarios" en Desarrollo del potencial humano V.4., Lafarga Corona, Juan & Gómez del Campo, José, Trillas, México

Definición construida inductivamente por los maestros del departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO en una sesión de trabajo colaborativo durante el Seminario: Desarrollo de Guías de Aprendizaje coordinado por la Mtra. Lorena Herrero Serment dependiente del Proyecto de Renovación Educativa de la Dirección General Académica el 9 de Febrero del 2005.

Vargas Beal, Xavier (2005), “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” en http://cl-t040-131cl.privatedns.com/moodle/course/view.php?id=39.

2 comentarios:

  1. ¡Hola compañera!

    Me gusto tu forma de redactar; pues fuiste muy clara.

    La fortaleza que detecto es: La parte de reflexión que haces en donde comentas que la respuesta a la pregunta es un rotundo no sin embargo es importante la reflexión pues no se trata unicamente de pensar si no que va más alla; de resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.

    La debilidad que detecto es precisamente que no es posible medir la competencia como lo hacemos hasta el momento.

    Hasta pronto! estamos en contacto

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